Huyó por la puerta del cabildo,
la bomba iba a explotar. Los susurros al oído del primer triunvirato habían
tenido el efecto esperado. Aquel mensajero oscuro había sembrado el germen de
una patria nueva.
Momentos después, se proclamó el
éxito de la revolución, se hizo historia y las cosas nunca más volvieron a ser
las de antes.
Aquel secreto mensaje quedaría
guardado por siglos, pero no eternamente; después de todo la carne es débil y
la boca no miente. Aquel secreto mensaje, ha sido revelado. Fue una trampa
fallida de España, que interceptaron a tiempo los rebeldes.
Pernando Gaztelu